O Castro está no medio de todo. E o centro. Son as raíces, a calidez dos recordos e dos agarimos, as vivencias esenciais. E o meu fogar, ese lugar a onde sempre quero volver cando non estou aquí.

O Castro ten maxia e, se queremos, podemos compartir e disfrutar entre todos o seu encantamento.



Castro Caldelas soñado:

Quisiera que mi pueblo fuese ese lugar ideal que imagino con muchos niños dando vida a las calles y corriendo por la plaza. Niños felices porque tienen todo lo que necesitan: cariño, cuidados, juegos, escuela, buenos ejemplos de los mayores que hagan de ellos personas alegres, educadas, responsables, trabajadoras y que sepan transmitirles los valores de una vida digna.

Que los jóvenes tengan la posibilidad de desarrollar su creatividad y sus capacidades para poder construir su futuro donde se encuentren bien, sin tener que llegar al dilema: trabajo = emigrar.

Que los mayores puedan disfrutar de la familia que han formado, de su compañia y cariño y, si lo necesitan, de su ayuda. EL éxodo rompe la cercanía y se pierden momentos irrepetibles e irrecuperables.

También me gustaría que en mi mundo las ideologías fuesen un vehículo de progreso, avance, mejora, solidaridad y trabajo hombro con hombro para conseguir el bien común. Distintas formas de ver las cosas, con las particulares diferencias y opiniones, pero siempre desde el respeto y la buena voluntad buscar la mejor solución. Nunca división en bandos, desunión, ni alteración de la convivencia en armonía. y no volver a escuchar "los nuestros y los contrarios".

Que mi pueblo sea como es, pero sin adefesios constructivos, sin contaminación, sin ruidos perturbadores de la tranquilidad y el descanso El ruido es una de las peores contaminaciones que existen, altera la salud y la vida. Es horrible vivir en medio del grito y el estruendo o tener como única opción la huida para no oir.

Que los prepotentes, los que se creen con derecho a humillar, los que abusan de los débiles, porque con los fuertes no se atreven a jugar, no tengan hueco entre nosotros.

Que los valores esenciales sean tenidos en cuenta y seamos capaces de entender que todo ser humano es digno de respeto y consideración. El haber llegado a formar parte de una sociedad sobrada de medios materiales no significa gran cosa. El objetivo debería ser más ambicioso: educación, solidaridad, trabajo, dignidad personal, saber estar. Por mucho que nos cuenten, eso NO está pasado de moda . Se podrá pertenecer a las corrientes más vanguardistas de la moda, del estilo de vida y de las costumbres que los nuevos tiempos imponen. En fin, se puede ser muy moderno y, a la vez, tener valores y actuar en consecuencia. Lo contrario es mezclar conceptos, llamar a las cosas con nombres equivocados y querer confundir al personal.



lunes, 17 de mayo de 2010

Las "piedras" que impiden el progreso

Destruyen un petroglifo en Burgueira-Oia para hacer una plantación de kiwis. Parece una publicación del día de los Santos Inocentes. Sorpresa, indignación, no hay palabras para explicar lo que esta noticia produce. El terreno es de la Comunidad de Montes de Burgueira, se negocia una concesión a una compañía, para la explotación de los terrenos, sin hacer antes un proyecto para la preservación de los restos arqueológicos Se incluye todo en el lote, hasta lo que no es negociable.

El patrimonio cultural está, en muchas ocasiones, a cargo de ineptos, incultos e ignorantes que ni siquiera sospechan lo que tienen en sus manos y su prepotencia les impide buscar asesoramiento en los que saben más. Nadie es tan perfecto como para saberlo todo, y lo lógico sería buscar la ayuda necesaria para resolver las cosas correctamente. Se dice que tenemos los gobernantes que nos merecemos, puesto que los elegimos. Hasta cierto punto es verdad, a veces por no saber ni sospechar lo que se nos puede venir encima con tal elección y otras porque es lo que hay.

El alcalde en cuestión dice que “unas piedras no pueden impedir el progreso”. Le llama “unas piedras” a un bien histórico de incalculable valor, a un patrimonio cultural de miles de años Tanto tiempo ahí para que llegue ahora alguien que dice que él es el único que puede decidir y decide, sin la más mínima duda, que se destruyan. Así, sin ponerse colorado ni nada. Hay que ver. Y dice hacerlo en nombre del progreso.

No puede considerarse progreso una actividad que destruye, como en este caso, o cualquier otra que perjudica y deteriora el medio ambiente, la calidad de vida, la salud de la comunidad, de todos y cada uno de los que puedan verse afectados. Es terrible que, decisiones que tienen consecuencias negativas para otros, puedan ser tomadas por alguien que solo ve las cosas por una parte, que suele ser la económica. Los dirigentes tienen que ser mucho más responsables y cautos, sopesando los pros y los contras de cualquier decisión y entender que son administradores, intermediarios, no dueños. A algunos le cuesta entenderlo así.

Sigue en vigor el comentario de aquel americano que dijo: "España tiene un patrimonio tan extenso que, a pesar de llevar siglos destruyéndolo, sigue siendo uno de los mejores del mundo". Poco a poco lo conseguiremos, con acciones como ésta de Oia ya falta un poco menos.

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